
Altza constituye un ejemplo de comunidad de promoción pública de la década de los 60 absolutamente segregado del resto de la ciudad. Está encajonado físicamente en el terreno del municipio de Donostia; ubicado en un monte, en la periferia de la ciudad, en la zona este, donde el desarrollo y la inversión a niveles económicos, sociales, industriales y de servicios ha estado en un segundo orden respecto a la zona Oeste.
Dada su orografía y debido a la mala planificación urbanística, Altza carece de una comunicación fluida con el resto de la ciudad y con el barrio en general, donde la falta de un transporte interno ha hecho que la comunidad se haya segregado en diferentes sub-barrios. Actualmente el origen de la población de Altza es mayoritariamente castellana, extremeña y andaluza, debido a las migraciones masivas que se produjeron en los años 60-70 para cubrir la demanda originada por el auge industrial y naval. El impacto demográfico que tuvo este hecho en la zona fue muy grande y ha tenido como resultado la composición de una comunidad sin unas señas de identidad claras y poco cohesionada.
La población del Altza administrativo actual es de 19.500 habitantes, es decir, el 11% de los habitantes totales de San Sebastián. El grueso de la población está formado por un grupo de población con baremos económicos medios-bajos y unos niveles formativos y culturales bajos.
Si tenemos en cuenta el origen y la evolución de la población de la zona así como la falta de previsión en la atención a las necesidades sociales, formativas y de servicios de la comunidad, podemos afirmar que Altza no comparte el promedio de bienestar socio-urbanístico que presenta el conjunto de San Sebastián.
Consideramos que hay una falta de recursos sociales, formativos, laborales, y económicos que no permiten atender de forma íntegra las necesidades existentes. Así mismo la inexistencia de una buena planificación urbanística no ha hecho sino agravar la situación de la comunidad al no atenderse necesidades de la juventud y de la infancia en cuanto al uso de espacios públicos.
Todo ello da como resultado una población poco integrada socialmente y que participa de forma muy escasa en los recursos existentes en la zona.













